Nuestra Misión

Estamos llevando a Jesús al mundo

Quiénes Somos

En nuestra iglesia, somos una comunidad unida por la fe, dedicada a difundir amor, comprensión y sanación. Creemos en el poder transformador de la compasión y en la fuerza duradera de nuestro espíritu humano compartido. Nuestras puertas están abiertas a todos los que buscan orientación, apoyo y un sentido de pertenencia en su camino espiritual.

Nuestra Visión

En El Candelero de Oro, anhelamos ser una iglesia que deje una profunda huella. No solo deseamos ocupar un espacio físico, sino más bien transformar nuestra región, formando líderes que generen un impacto positivo en su vida cotidiana. Nuestra visión es clara y significativa: compartimos el mensaje de Jesús con fervor, nos congregamos en grupos de amistad para nuestro crecimiento mutuo y experimentamos una alabanza que nos une verdaderamente a Dios. Deseamos que cada individuo que se una a nuestra comunidad prospere en todos los aspectos de su vida. Creemos firmemente que el Evangelio nos impulsa a ser personas más productivas y nos concede la abundancia prometida en las Escrituras. Con dos iglesias ya establecidas, nuestra aspiración se extiende a las naciones; anhelamos que el mundo entero reconozca la grandeza de nuestro Dios.

Conoce a Nuestros Pastores

Pastor Gumercindo Lopez & Pastora Marleni Lopez


Nuestras creencias 

Cristo, el Hijo de Dios, es el Logos encarnado, poseedor de dos naturalezas, quien vino a la Tierra para establecer el Reino de Dios. Tras sacrificar su vida por la humanidad, resucitó y ahora se encuentra a la diestra de Dios. (Mateo 16:16; Hechos 2:36; 1 Corintios 1:23).

Dios se manifiesta en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Su existencia es eterna y es el creador de todo lo que existe. Dios se manifiesta en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Su existencia es eterna y es el creador de todo lo que existe. (Génesis 1:1, Salmo 148:5, Colosenses 1:16, 1 Timoteo 4:4)e. (Génesis 1:1, Salmo 148:5, Colosenses 1:16, 1 Timoteo 4:4)

La Biblia constituye la Palabra de Dios, inspirada por el Espíritu Santo, y representa la verdad absoluta en lo que respecta a la fe y la práctica en la vida del creyente. (2 Pedro 1:20-21, 1 Timoteo 3:16).

El Espíritu Santo, como parte integral de la divinidad, desempeña funciones esenciales tales como la enseñanza, la consolación y la restauración. Su operación dentro de la iglesia se manifiesta a través de diversos carismas (dones), los cuales capacitan a los siervos de Dios para ser eficientes y altamente efectivos, tal como se documenta en Génesis 1:2, Joel 2:28, Juan 14:26 y Romanos capítulo 8.

La salvación de la condenación y el derecho a ingresar al Reino de los Cielos se obtienen mediante el arrepentimiento y el nuevo nacimiento, por fe y únicamente por fe. (Hechos 4:12; Romanos 10:10; 1 Tesalonicenses 5:9)